Conócenos

En cada lugar tenemos una historia que contar

Encarnacion Prieto

Limpiadora en la Delegacion Madrid
Nacida en Madrid hace 55 años,
En Las Nieves desde agosto de 2015, aunque he ejercido otros oficios anteriormente, ya llevo tantos años en este que no sabría decir cuántos. Este oficio lo herede de mi madre, gracias a ella hoy valorar el trabajo, me inculco un afán de superación para crecer, y sobre todo a recoger esas enseñanzas que nos ofrece la vida en nuestra día a día.
Soy madre de un adolescente además de esposa (desde hace 27 años) de un conductor de autocares que siempre está de viaje, por lo que la mayor parte del tiempo soy padre y madre. Me gusta estar en constante evolución por lo que he estudiado muchas cosas y todas variadas, entre ellas peluquería y gerocultora.
Como aficiones tengo la jardinería, la pintura, hacer ganchillo y punto, leer y pasar todo el tiempo que puedo con mi familia la cual adoro.
En las nieves hago de todo, limpio las oficinas que tengo asignadas, cubro suplencias por vacaciones, asuntos propios y bajas. También hace poco que mi compañero Javier, cristalero de la delegación, me ha enseñado a limpiar cristales y persianas, así que le ayudo en todo lo que puedo.

Con Manuel, mi encargado, y Javier, el cristalero, trabajo muy cómodo, valoran mucho mi esfuerzo y me lo hacen saber, ¡Eso es muy difícil de encontrar! Nos organizamos y compenetramos muy bien, nos ayudamos y cuidamos ente nosotros, creo que esta es la clave para poder compaginar familia y trabajo. Espero seguir mucho tiempo con el equipo formado y que tanto la delegación como nosotros sigamos evolucionando.

Juan Miranda

Delegado de Cordoba de Las Nieves
Nacido en Córdoba hace ya más de 40 años y menos de 50. Me encuentro felizmente casado, con mi inseparable y admirada compañera de viaje, con los que comparto dos maravillosos hijos, ángeles y demonios a tiempo parcial, de doce y trece años y dos perritos de aguas, Brownie y Harry.
Como pasatiempo y aficiones tengo la música y mi familia. Empleando el tiempo libre que queda a tocar el laúd, a ir pescar y a pasear por el campo.
He vivido casi siempre en Córdoba, salvo un paréntesis de 8 años que estuve en Sevilla. Mis estudios los he cursado en el Colegio Salesianos
hasta que pasé a estudiar empresariales en la Universidad de Córdoba.
Luego estudié Prevención de Riesgos Laborales y acabé hace unos años realizando un Programa en el Instituto Internacional San Telmo de Sevilla.
En estos años, he pasado por dos empresas de servicios hasta que allá por el año 2001 recalé en Las Nieves, teniendo el gusto y el honor de ser una de las personas con más antigüedad en la empresa y donde espero terminar mi vida laboral. He pasado por muchas funciones dentro de la empresa hasta llegar aquí, donde ahora mismo llevo la delegación de Córdoba. Durante todo este tiempo ha habido lugar para todo, momentos alegres, otros tristes, épocas de éxito y otras de duro trabajo, pero todo ello nos ha hecho llegar donde estamos hoy día.
Mi gran sueño es, pues ver crecer a mis hijos sanos y felices y seguir trabajando con humildad, constancia y con la ilusión cada mañana de hacer muchas cosas durante mucho tiempo.

Begoña Vazquez Chimeno

Departamento de Supervision de Granada
Yo soy Begoña. Llegué aquí hace unos años desde Barcelona, donde nací. Apasionada por la Historia desde siempre, Granada es una ciudad que enamora al visitante. Mi trabajo, además, me ha permitido conocerla a fondo por dentro y eso...no tiene precio. 
Me he dedicado desde siempre a asegurar la calidad del servicio prestado, sobre todo en empresas de colectividades: eso me ha hecho tratar con mucha gente diferente, cosa que me encanta.
Ahora soy responsable de Supervisión de servicios en la delegación de Granada. Mi
trabajo es cuidar con mimo a nuestros clientes y asegurarme de que trabajamos para
ellos tal como nos hemos comprometido a hacer. Para ello cuento con un gran equipo de
profesionales, en su mayoría mujeres, que reciben la formación necesaria y aportan
dinamismo, jovialidad  y muchas,  muchas ganas de hacerlo bien.
Sin ellas estaría perdida!
Hoy puedo decir que conozco Granada de otro modo: sus gentes, sus rincones, sus
costumbres...
Es todo un privilegio, verdad?

Rosario Vázquez

Me llamo Rosario Vázquez y soy limpiadora desde hace más de 20 años.
Mi jornada comienza a las 7 de la mañana y desde ese momento comienzo a correr y a
resolver los problemas que se van presentando en cada centro de trabajo.

Cada centro tiene un tiempo determinado y para realizar bien las tareas me veo que, o me
organizo con la tarea, o no llego. Y si no llego, empleo un tiempo extra que nadie me
remunera. Toda la gente, tanto en comunidades de propietarios como en oficinas, está
constantemente revisando tu trabajo por lo que estás sometida a una presión continua. No
puedes fallar porque si lo haces y te equivocas ya no eres válida para el puesto, perjudicando
con ello a la empresa para la que trabajas. Hay ocasiones donde me encuentro con gente que
me menosprecia porque simplemente soy la limpiadora, se creen que están por encima de mí,
como si ellos tuvieran “mayor categoría” ¡tú limpias, yo no!. Y ante todo soy persona igual que
los demás y que en ocasiones tengo que sufrir y padecer la arrogancia de alguna gente. Para
colmo suele ocurrir, sobre todo en oficinas, que desaparece cualquier cosa, tenga valor o no,
siempre es la limpiadora quien se la lleva. Yo he tenido la suerte de que no me he visto en esta
situación pero sé de compañeras que están cansadas de este tipo de acusaciones.

Yo tuve que dedicarme a esta profesión por circunstancias del destino. Tras mi paso por la
Universidad y acabar una diplomatura, motivos personales me llevaron a dedicarme a esta
labor que, aunque no muchas, también tiene sus satisfacciones.
Si hay una característica que poseemos la limpiadora esa es la fortaleza. Hemos de ser fuertes,
tanto física (porque el trabajo así lo requiere) como psicológicamente (día a día te encuentras
con personas de diferentes maneras, formas de actuar y pensar distintas a la tuya. Esto
algunas veces cuesta sobrellevarlo).

La conciliación laboral y familiar es muy complicada para una limpiadora. Si necesitas llevar a
tu hijo al médico o asistir a una tutoría del colegio tienes que hacer “encajes de bolillos” para
poder acudir. Hay empresas que te apoyan y otras que no entienden ni de problemas
familiares que tienes que atender ni de otras circunstancias adversas; y cuando esto ocurre y
no encuentras el apoyo que necesitas te sientes mal, te sientes cosificada, no eres persona ni
para la empresa para la que trabajas.

Como decía anteriormente, has de ser fuerte psicológicamente, no sólo por el estrés que
ocasiona un trabajo a contrarreloj sino porque también has de dar apoyo y consejo (si se te
pide) a la chica de la oficina que ese día lo está pasando mal o al vecino de la comunidad que
se siente solo y haya en ti ese ratito de conversación con la que vencer esa soledad que le
agobia.
En el sector de la limpieza cada día aprendes algo nuevo y aunque no lo parezca es
enriquecedor. Tienes que ser humilde ya que el mero hecho de que lleve trabajando más de 20
años en el sector no quiere decir que sepa más que nadie. Se aprenden nuevas técnicas y a
utilizar productos nuevos que optimizan la tarea.

Pero si hay algo que he aprendido después de tantos años limpiando es a sonreír. Cada
mañana cuando comienza mi jornada de trabajo , sonrio , aunque el día anterior haya sido
nefasto o haya pasado una mala noche. De esta manera, hago sentir mejor a las personas que
están en mis centros de trabajo y yo, me siento mejor conmigo misma.

Mi lema es SI LA SONRISA REPRESENTA LA FELICIDAD TENGO QUE CONSEGUIR QUE LOS
QUE ESTÁN CONMIGO TAMBIÉN SEAN FELICES Y ASÍ TODO FUNCIONARÁ MUCHO MEJOR.

Nuestras oficinas:

Sede Central: 958 812 308

Nº de empleados/as en España

1313

Nº de proyectos

1430

PRENSA / ACTUALIDAD

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